Santo Domingo.-Nacido y criado en un populoso sector de esta capital, Cristo Rey, con una vocación de servicio incomparable y con múltiples limitaciones, estudió la carrera de medicina.
En muchos momentos faltándole para el pasaje y la comida, incluyendo materiales gastables fundamentales de la carrera. Situaciones que más que paralizarlo o estancarlo, le movieron a dar lo mejor de él como persona.
Este es el Doctor Félix Antonio Cruz Jiminían, un médico que es querido por toda la población dominicana y extrajera, si lo conoces sabes que es imposible no conectar con la entrega y el amor con la que sirve a los demás.
El doctor Cruz Jiminían, también conocido como el ángel del pueblo, durante una entrevista, contó toda la travesía por la que atravesó para poder culminar sus estudios en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, UASD, en el 1980.
El galeno recordó que se trasladaba caminando desde su casa hasta la universidad, ya que existía el transporte, pero no daba abasto, “una guagua que tenía capacidad de sesenta pasajeros, transportaban cien y cien y pico”, resaltó.
Pero este no sólo era el sacrificio que hacía, también sabia durar días enteros en la universidad sin comer nada a causa de no contar con el pasaje de regresar a casa.
Uno de los secretos compartido por el doctor, y que llamó mucho nuestra atención es que nunca pensó dedicarse a la medicina ya que encontraba que estudiar era muy difícil en esa época, y que su deseo era poner un consultorio donde atendiera personas de escasos recursos en horarios de la mañana, y en la tarde buscarse cualquier otro empleo.
De igual forma, la mayor parte de su adolescencia la dedicó a la formación del sacerdocio, ingresó al Seminario Santo Tomás de Aquino, con el deseo de ser sacerdote.
Sin embargo, Dios le tenía otro destino escrito, fundó su propia clínica, llamada con su mismo nombre e invierte casi todo su tiempo en ella, llega al consultorio en horarios de la mañana, a las cinco de la tarde pasa visitas, e incluso despacha inventarios hacia otros hospitales desde su almacén, y lo hace con todo el amor del mundo, dice que estas acciones lo llenan de satisfacción.
A pesar del corazón generoso y bondadoso que tiene el doctor, el mismo no ha sido exonerado de sufrir traiciones, críticas e intento de difamación por su mismo circulo, inclusive han estafado y robado a la clínica, pero todo esto le ayudó a ser más fuerte y más humano aún, le ha permitido conocer el valor del perdón e incluso le ha enseñado a otorgar segundas oportunidades.
“Muchas personas que ha hecho daño a la clínica, se han tenido que ir y después vuelven pidiendo clemencia y yo les ayudo”. Puntualizó.
La entrega, la dedicación y el trabajo han sido los pilares fundamentales de una trayectoria de servicio intachable en la vida del doctor Jiminian.
“Soy una persona cristiana, que creo en Dios, por encima de todas las cosas del mundo, que visito la iglesia todos los domingos y oro todos los días, porque estos han sido los valores que me enseñó mamá y papá y creo que, para tú poder reír, tienes que llorar primero, el niño llora al nacer y luego que su madre lo acaricia se ríe, que para tú saber lo que es dulce tienes que conocer lo amargo y no puedes sentirte bien si no has conocido la tristeza.
Por eso es que esos momentos difíciles que la vida te da y te va a dar, míralos como una bendición, porque después vendrán los tiempos felices” recomendó el doctor Jiminian.
Si quieres conocer un poco más visita su pagina de instagram: https://www.instagram.com/drcruzjiminian/?hl=es
“Nunca te venzas, aunque te sientas caído, coge más fuerzas y levántate como el ave fénix, porque siempre que tengas una esperanza lo vas a lograr, pero esa esperanza se consigue con la fe en Dios”. finalizó.



